Existen diversas recomendaciones europeas e internacionales relativas a la desinfección de las sondas de ultrasonidos. La recomendación más reciente, publicada en noviembre de 2017, procede de la Sociedad Europea de Radiología1. Establece lo siguiente:
«Una desinfección de alto nivel es obligatoria para la ecografía endocavitaria y para todas las intervenciones posteriores a cada examen».
«Posteriormente, estas recomendaciones consensuadas fueron debatidas y aceptadas por los miembros del grupo de trabajo responsable, y se hizo hincapié en que es necesario incorporarlas a las directrices locales y que deben cumplir con la legislación nacional correspondiente».
«Otro aspecto importante de los sistemas automatizados es el proceso de descontaminación normalizado y reproducible, por el cual se evitan variaciones o errores asociados al operador».
Asimismo, la Federación Europea de Sociedades de Ultrasonidos en Medicina y Biología (EFSUMB)2 publicó sus recomendaciones en 2017:
«Todos los transductores internos (por ejemplo, los transductores vaginales, rectales y transesofágicos) y los transductores intraoperativos necesitan someterse a una desinfección de alto nivel antes de utilizarlos en un paciente nuevo [...]. Cuando el fabricante los apruebe, se prefieren los procesos automáticos, como la esterilización por plasma de peróxido de hidrógeno, para garantizar un proceso reproducible, rápido y normalizado».