Un servicio de salud que enorgullece

Annabel cuenta la historia de cómo un hospital local le brindó la mejor atención a ella y a sus hijos.
Annabel cuenta la historia de cómo un hospital local le brindó la mejor atención a ella y a sus hijos.

Debido a que sabía que esperaba gemelos desde mi primera exploración, y como madre de tres, sabía que los partos múltiples suelen ser prematuros. De hecho, no solo esperaba gemelos, sino gemelos monocigóticos, lo que significa que compartían la misma placenta y, por tanto, debía realizarme una exploración cada semana durante todo el embarazo. 

La atención que recibí fue nada menos que maravillosa y se realizó en cumplimiento de estándares extremadamente altos. Desde la matrona hasta el especialista en cuidados intensivos neonatales, la asistencia y la atención clínica que me brindaron fue de primera clase. Mi hospital local en Londres, Queen Charlotte’s and Chelsea, cuenta con una UCIN especializada y un centro de partos múltiples, por tanto, me encontraba en el mejor lugar posible para dar a luz a gemelos monocigóticos.

El objetivo del especialista era que cumpliera al menos las 32 semanas. Quizá era más una esperanza que una expectativa, puesto que, de hecho, dijo: “Si logro que cumplas las 32 semanas, ¡estaré encantado!”. Al final, llegué a las 34 semanas cuando tuve un sangrado y, finalmente, en febrero de 2009, a las 35 semanas, di a luz a mis dos hijas, Florence y Lucy, por cesárea.

Florence, que pesaba tan solo 1,59 kg (3 lb 8 oz), había estado apretada debido a que Lucy, que pesaba 1,87 kg (4 lb 2 oz), ocupaba dos tercios del espacio. Florence ingresó a la UCIN para regular su temperatura corporal y para que la ayudaran a desarrollarse durante aquellos pocos días iniciales. De hecho, luego supe que ¡Florence era la bebé más pequeña que el hospital había dado de alta!

Florence permaneció en la UCIN un total de cinco días, con la supervisión de su padre, mientras yo me encontraba abajo con Lucy, en otra unidad. En ocasiones fue difícil, en especial para mis otros dos hijos, quienes no podían entender muy bien lo que sucedía y lo que le había pasado a su mami. Durante toda la experiencia, sin embargo, la atención recibida fue excepcional.  El Sistema Nacional de Salud (NHS) impartió un curso de primeros auxilios para bebés prematuros y charlas sobre la atención a bebés en emergencias. Además de las instalaciones de la UCIN, el hospital también contaba con habitaciones donde podían permanecer los familiares.

Hoy, tanto Florence como Lucy son niñas saludables y disfrutan la vida. El consejo que daría a otros padres es que no se preocupen si están esperando gemelos. El personal y las instalaciones en la UCIN son maravillosos y están más que dispuestos a brindar asistencia e información en cada paso del camino.

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